martes, 4 de diciembre de 2007

HOY, SOLO HOY

¿Por qué los días se suceden sin que yo advierta nada diferente en ellos y yo, sin embargo, me veo un poco diferente a medida que van pasando? En realidad me van sucediendo cosas, participo en acciones, los demás se mueven a mi lado, unos seres se van muriendo, otros nacen, mis alumnos siempre tienen la misma edad pero yo cada vez soy más viejo, las políticas se parecen demasiado y eso no me gusta... ¿Por qué suceden tantos hechos sin que yo los sepa ajustar en un esquema que los explique y les dé sentido? ¿Qué pasaría si yo supiera con certeza que hoy hace sol pero que para el fin de semana lloverá y tal vez nevará? ¿Y si supiera lo que va a suceder de hoy en un año y el sentido que tendrá?
Tal vez el sentido más positivo sería el de mirar siempre hacia el futuro y tratar de dejar atrás el pasado; de ese modo acaso todo se sintiera con el peso del hermoso susto de lo desconocido, de aquello que aparece en nuestra vida por primera vez, de lo que se espera como un niño para ser gozado. Voy a tener que creer de nuevo en el Año Nuevo y en los Reyes Magos como única manera de mantenerme un poco joven de espíritu. Porque quiero seguir sorprendiéndome con todo lo que de positivo y bueno tiene la vida, me gustaría vivir cada día como algo no repetido y que contiene alguna dosis de sorpresa, quisiera esperar el alba con la posibilidad de encontrarme con una nueva luz o al menos con la posibilidad de otra mirada para la misma luz, desearía que la naturaleza, esa suma que está antes y después que cualquier se humano, me acogiera como uno de los suyos y estaría contento si tuviera la sensación de vivir un poco entre las cosas pero sin las cosas, con los demás pero con el respeto de los demás, con los devaneos de cada día pero un poco al margen de tanta mezquindad y de tanto navajeo. Seguramente pido demasiado, sobre todo desde mi contradicción de ser solitario pero también de ser social, del que necesita la soledad pero no se concibe tampoco sin la presencia de los otros, que me moldean, que me conviven, que me definen.
Y quisiera seguir profundizando en la infinidad de maravillas con las que me apabullan el ser humano y toda la naturaleza, ardo en deseos de saber qué es lo que provoca el amor o por qué llora una persona o mismamente por qué se siente frío o calor. En realidad no sé nada y todo me aguarda para aprehenderlo. Tengo toda la vida por delante. Tal vez hoy soy un poco menos viejo. Uffffffffffffff.

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