jueves, 11 de noviembre de 2010

UNA DIOSA TRIFÁSICA

UNA DIOSA TRIFÁSICA

Si dibujar el tiempo en unos ojos
es asunto geométrico y pensamiento lúbrico
de aquel que determina esa mirada
en busca de la esencia en la belleza;

si esos ojos devuelven la figura
de un ser inteligente, emocionado,
dudoso entre la luz y pasajero siempre
del tren de la verdad que nunca llega;

o si acaso devuelve otra figura
cargada de inocencia y de ternura,
que mira y oye y alza
su vista y se descubre revestida
de ingenuidad honrada y de pureza;

o si tal vez emerge en las pupilas
un cuerpo que resbala entre las manos,
lubricado en amor y en movimientos
que desnudan las manos de impurezas,

¿con cuál de estas figuras he de ahormar
mi corazón vencido a la belleza?,
¿cómo he de caminar entre las sendas
del frágil despertar de la inocencia,
o de la inteligencia que se asoma
para quedarse tiempo en la ventana?,
¿deberé sonreír ante la diosa
que lubrica mis sueños cuando dejo
mi corazón al viento y sin fronteras?

Hoy me quedo perdido en la belleza
de una diosa trifásica y hermosa,
con su inocencia dulce y temblorosa,
con su hermosura impúdica,
con su razón cuajada para siempre.

Si hubiera una comida con tres platos,
qué placer, qué sosiego, qué descanso.

No hay comentarios: