jueves, 14 de agosto de 2008

HOY QUEDAN LOS RECUERDOS




Debería hablar de aniversarios porque algunos no se borran con el tiempo. Y eso que el tiempo vela imágenes, desdibuja hitos y llena de espuma los espacios. Pero fue aquella noche, cuando comenzaba el silencio, cuando en otras latitudes se encendían los focos de las fiestas. Sonó el silencio y se fraguó el dolor. Fue aquella noche. Una noche como esta noche.
Pero sé que fue dulce y repentino el tránsito fatal e inevitable. Hoy quedan los recuerdos, la sensación de haber estado cerca, la serenidad que da el paso del tiempo. Y también queda el recuerdo, el recuerdo agradecido de muchas cosas, la imagen rescatada del pasado. Aquí quiero dar fe y guardarme en el silencio.

Han venido Jesús y Sinda con Leticia. Por fin se han decidido a pasar por estos pagos en su vuelta del norte. No estamos en las mejores condiciones físicas para recibirlos, pero poco importa eso. Por encima de todo está la amistad, la charla amena, los consejos, un paseo por las calles bejaranas, una visita a Felipe, un refresco en Piel de Toro, unas miradas lentas a la sierra, el embrujo de nuestros paisajes, el verano norteño en contraste con las arenas de sus playas malagueñas, y todos los recuerdos de otros tiempos. Tienen que venir con más tiempo y en ocasión mejor para mí mismo, los tengo que cansar por los caminos de estos parajes nuestros y tengo que ejercer la sagrada costumbre clásica de la hospitalidad. Y tengo que enseñarle a Sinda que en Béjar son muy buenas también las peluqueras. En fin que estoy contento con su visita. Les dejo un par de imágenes de las de Manolo Casadiego tomadas en la sierra para que se lleven algo de freso a sus playas. Vale.

1 comentario:

altairbejar dijo...

Ánimo Antonio. Sigue mirando hacia adelante, el final del túnel, aunque se tropiece uno cien veces, existe.