viernes, 6 de mayo de 2011

PESAOS

Primer día de campaña de elecciones municipales y autonómicas. En alguna ocasión he dejado negro sobre blanco un diario de campaña. Esta vez no lo haré. Estoy mucho más apartado que otras veces de todo y mis ocupaciones no me dejan seguir muy de cerca todos los detalles. Apenas he participado en alguna indicación que me han pedido para un programa y poco más.

Pero nada indica que no me siga preocupando todo lo que por ahí sucede. Y ocurren muchas cosas. Mucho del pescado parece ya vendido. Al menos es lo que pronostican las encuestas. Con la coartada última del asunto BILDU, supongo que los medios de derechas -léase todos- se van a forrar con aparentes razonamientos y darán la puntilla en más de un lugar. Que sea lo que tenga que ser y que todo sirva de lección para todos. Si al menos de aquí saliera alguna reflexión serena acerca de cómo plantear el socialismo en los tiempos que nos toca vivir, no sería poca lección. Si apartáramos de las listas a todos los “arrecogíos” en ellas como “gente del partido” y a sufraguistas de la causa con tal de no bajarse de las apariencias y del sueldo. Si volviéramos a plantear alguna vez la primacía de las ideas y la discusión de las mismas, si volviéramos a colocar en los puestos clave a los más preparados y de mirada más alta y colectiva… tal vez algo cambiaría para bien y, sobre todo, para más duradero. Tal vez sea pedir peras al olmo, y no es precisamente tiempo de ello.

Esta mañana oía en una radio al candidato del PP en Béjar estas palabras: “A ver si nos dejamos de ideologías, esos pájaros que nos llenan la cabeza”. No confío precisamente demasiado en la capacidad intelectual de ese candidato, pero puede ser el próximo alcalde de mi pueblo, de esta ciudad estrecha; y esto convierte todo en algo grave. Ya se ve con qué bagaje viene el.., dejemos el calificativo en candidato. Por desgracia, esta misma idea se viene repitiendo por todos los lugares y fechas, y se va a intensificar su repetición hasta la náusea estos días. La proclamarán los políticos, harán soflama de ella muchos periodistas, será voz y eco en cada rincón del país y casi todos terminaremos pensando que acaso encierre alguna verdad importante. Qué pena.

Ya se ve, al fondo del mar las ideologías, a la fosa las ideas, al ostracismo con las personas que las propongan. Y a la silla los que las desprecien, al mando los que piensen únicamente en lo que vaya deparando cada día, los que dan a todo paso y repiten el eco de “usted tire ´palante´ que luego ya veremos”. Y, para mayor desgracia, este mismo mantra lo oiremos en boca de gente de izquierda, sobre todo si ya está gobernando y mira antes que nada al asunto numérico de los votos.

Este es el caldo de cultivo que sigo viendo en estos días de vocerío electoral. Mantener este caldo de cultivo, en momentos en los que los números no salen en el final de la cuenta, es muy sencillo y para ello ya están los medios, para acotar la realidad a esquemas y a variables aritméticas y para hacer creer que todo lo que no son cuentas son cuentos. Como si la vida de una comunidad se pudiera resumir en cuatro números manipulados y sin explicación de sus causas y de sus consecuencias.

De momento pintan bastos para algunos. Que sea lo que tenga que ser. Si no hay gente dispuesta a razonar sobre las ideas de ciudad y de región, o sobre los modelos sociales, o sea, sobre ideologías, por favor, que no den muchas voces, que no molesten y que me dejen tranquilo cuando salgo por la calle o cuando abro el canal de los medios de comunicación. ´Pesaos´.

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