viernes, 29 de febrero de 2008

DIARIO DE CAMPAÑA 8

Solo las estrellas relucen en el firmamento y solo a ellas se les hace caso. Ayer por la noche tuve la oportunidad de ver un rato de un debate político en la primera cadena. Había portavoces de los siete partidos más representativos. Cuatro eran nacionalistas y tres nacionales. De nuevo le dieron un repaso general a la actualidad, mostrando cada uno su punto de vista. Hoy he ido a mirar en qué medida se veía reflejado en los periódicos y apenas alguna referencia aislada y sin importancia. Es esta la voz más orquestada y sinfónica que se puede escuchar, la que ofrece más variables, la más plural. Pues nada de nada. Y es que no interesa, lo que importa es el enfrentamiento, la lucha, el vencedor y el vencido, el ganador y el perdedor, lo que ofrecde más morbo y hace vender más anuncios en medios de comunicación. La realidad anda toda subvertida y todo en el mundo es pantomima y teatro mal disimulado y peor representado. No importa la idea propia sino lo que quiera oír el espectador, escasamente interesa el desarrollo de un silogismo y sí mucho la consecuencia inmediata y la respuesta fácil.
A estas alturas de la fiesta los candidatos concretan poco y así se hacen algo menos creíbles; sobre todo cuando alguno tiene siempre la boca llena con aquello de yo lo voy a cambiar todo sin especificar de qué manera lo va siquiera a intentar. Los genéricos no son malos, sobre todo si son para dar cara a una realidad compleja y con muchas aristas; cuando lo son para rebatir y no se hacen con contrapropuestas, se termina cayendo en la fanfarria y en la vacuidad. El que lleva tiempo gobernando tiene la ventaja de que los electores visualizan mejor lo que puede llegar a pasar porque tienen la imagen del pasado reciente. Qué le vamos a hacer, así es la vida. El aspirante tiene que añadir ese esfuerzo de hacer patentes esas medidas que puedan hacer a los electores cambiar la situación. Ventaja que tiene la izquierda en estos momentos. Y cuantos más días dure la visión catastrofista, más ventajas se le irán acumulando.
Hay temas que no han aparecido y que tendrán que saltar al cuadrilátero porque forman parte de la lucha. Uno de ellos es el de la justicia, tan crucial en una sociedad como la nuestra. Ahí andan el Supremo y el Constitucional a la greña, sin renovación, con unos magistrados que no hay quien los mueva del asiento y que han hecho de sus actos una sucesión de sentencias sospechosas de partidismo. O la educación. ¿En qué va a concretar la derecha eso de la cultura del esfuerzo, del respeto, del trabajo y de la disciplina? Ardo en deseos de saberlo porque llevo años oyendo la misma monserga y cada vez entiendo menos. ¿Empezarán, por ejemplo, por ser más rigurosos con los trabajos del profesorado y con sus asistencias exactas a clase? Por ejemplo. ¿Qué impide al profesorado ser rígido, constante, duro, y hasta ogro en sus clases con sus alumnos? ¿Qué? Y, como la eneñanza, la justicia social. ¿Qué pasa con esas desigualdades de sueldos? ¿Y con esas diferencias de propiedades? A mí me basta para empezar con que se me solucione esta pregunta: ¿Por qué hay gente que gana más de tres veces lo que yo gano? ¿Es que sus días tienen más de veinticuatro horas? ¿No descansan para comer y para dormir? Aquí falla algo y a mí no me cuadra. Me lo tienen que explicar. Y claramente porque las explicaciones clásicas de que no somos todos iguales no me sirven pues ya las he considerado muchas veces y no me arreglan nada. Dejaré dicho una vez más que la vida es como una carrera en la que nada vale si no salen todos a la vez de la meta y en las mismas condiciones. Como esto se desajusta cada minuto, prefiero estar un poquito más cerca de los que andan a la ayuda del que se queda para atrás que del que anda sacando pecho y justificando al que va sacando ventaja. Acaso en algo tan sencillo como esto consistan las posturas políticas. Tan sencillo y tan complejo.
Y un pensamiento para que me saque de la mediocridad y me salve el día: El amor no muere, mueren los amores.

jueves, 28 de febrero de 2008

DIARIO DE CAMPAÑA 7

Ya media, ya media la cosecha, y la mies, y la trilla, y la era. Ya se va pudiendo mirar hacia atrás y hacia adelante. Hacia atrás sigue dibujándose una campaña que ha durado cuatro años y que nos ha dejado exhaustos; hacia adelante parece que nos quedan pocos días para sentarnos a descansar.
Se afanan los líderes en poner temas importantes sobre la mesa. Está bien; es la mejor manera de que conozcamos cuáles son sus formas de pensar al respecto. Esto si no lo supiéramos ya, porque, en realidad, no hay nada nuevo bajo el sol y todo lo reconocemos como algo gastado y repetido. ¿Quién no sabe, por ejemplo, cuál es la forma de pensar de los grandes partidos respecto de la emigración? Como sucede con todos los demás asuntos, la derecha anda siempre a la defensiva, con miedo de perder los privilegios de los que goza y en una especie de temor a ser contaminada por otras formas de vida y por otras costumbres. El asunto es delicado y deberían tener buen cuidado en la forma de plantearlo. Porque el fenómeno es complejo y ataca directamente al bajo vientre y a las vísceras de los votantes. ¿Quién podría negar que hay que regular con calma este fenómeno y que es bueno que los que vienen lo hagan sabiendo a qué vienen, con qué dificultades se van a encontrar y qué obligaciones tienen que cumplir? Resulta demasiado sencillo, y peligroso, largar más de la cuenta y poner en guardia a todo el mundo. Creo que la derecha, con un discurso que raya la xenofobia, pesca a redes llenas también entre los votantes de izquierda, sobre todo en época de incertidumbre económica. Ellos sabrán por qué lo hacen. En la res publica no sirve todo, y el ser humano es algo más que dinero y bajos instintos. Se me ocurre una pregunta que cambiaría totalmente la visión de este asunto: ¿En nombre de qué puedo yo reivindicar este territorio como mío y no de otras personas que llegan de otros lugares? ¿En nombre de qué? ¿Acaso de la Historia? ¿De qué historia? ¿No está globalizado el mundo? ¿Por qué los capitales sí y la circulación de los seres humanos no? ¿Por qué se les ponen pegas a los que llegan en pateras y se aplaude a los que llegan en avión a las playas, como turistas, a dejar los dineros? ¿Qué pasa con esa doble moral? ¿Por qué los que rechazan a los emigrantes los esclavizan contratándolos clandestinamente por cuatro perras y en condiciones de clandestinidad?
Youssouph y Malick llegaron en patera y vieron la muerte de cerca. Llevan entre nosotros más de dos años. No han dado ni un ruido nunca. Están dispuestos a trabajar honradamente; de hecho ya lo hacen. ¿En nombre de qué tengo yo que pedir su expulsión? Ni lo hago ni lo voy a hacer. Me he sentado con ellos a la mesa y lo volveré a hacer. El mundo es un pañuelo y el ser humano es, por encima de todo lo demás, un ser humano.
Y seguirán diciendo que no existen las derechas y las izquierdas. Qué cosas hay que oír.

Pero la jornada dio para algo más, para algo más gozoso y reconfortante para mí. He acudido a ver a mi madre y me ha gustado verla un poco más recuperada, en una especie de mar de la serenidad pero algo más erguida y hasta con un poco de fortaleza. Sus sonrisas son mi felicidad, y hoy se sonreía mucho. Cuando yo le acariciaba las manos, cuando yo la besaba, cuando yo la miraba. Su estado de debilidad la ha situado como en un plano de cierta satisfacción, y esto me complace. Bien sé que hay ciertos niveles que ya no recuperará nunca, pero al menos no la he visto postrada y a merced de cualquier fuerza. "Mi corazón espera / también, hacia la luz y hacia la vida, / otro milagro de la primavera".

miércoles, 27 de febrero de 2008

DIARIO DE CAMPAÑA 6

Se siguen desollando todos los pormenores del debate del lunes. Lo mismo que en el primer momento puede parecer negro o blanco, en cuanto pasa un tiempo se convierte en gris y ya no es tan fiero el león ni tan cobarde el cordero. Así que las aguas vuelven a su cauce y, en época de sequía, se encalman y vuelven a la lentitud.
Algunos partidos de ámbito nacional se quejan por no haber sido invitados al convite. Creo que lo hacen con toda la razón del mundo. La justificación termina siendo una pescadilla que se muerde la cola. Porque es verdad que IU no tiene espectativas de gobernar, pero, si se la excluye de los debates, no las va a tener nunca y siempre quedará relegada a una posición marginal. Si a eso se le suma el llamado voto útil, la pobre IU se queda compuesta y sin novio. Hoy mismo realizan su acto central de campaña en Béjar. Porque siguen animados con sus actos. Se juntarán unos cuantos en un aula del colegio de La Antigua y se animarán durante un rato. Después se irán y el día de las votaciones recogerán solo un puñado de votos que para muy poco les van a servir pues la representación ni la sueñan. Pero los votos de todas las circunscripciones unidas dan un buen puñado de ellos que apenas quedan reflejados en un grupo exiguo de diputados que apenas si se dejan oír a lo largo de la legislatura. Con otro sistema de representación tendrían un buen grupo y la gente se animaría a votarlos sin pensar ni en votos útiles ni en otras posibilidades.
Pero si IU realiza hoy su acto central de campaña en Béjar, el PSOE ni está ni se le espera. A estas alturas no saben si Caldera se dará una vuelta y actuará en algún acto o lo dejarán todo al sentido común de los electores. Ya he dicho más veces que para poco sirven las campañas electorales y tal vez para menos los mítines, porque van los convencidos y en ellos no se mueve ni un voto, pero de ahí a que el candidato no aparezca por aquí media un abismo. Hay razones que a mí se me escapan pero que son difíciles de entender. Habrá mucho que hacer en Madrid, que para eso se es coordinador del programa electoral, pero algo hay que concretar, aunque solo sea para que los militantes se den una voz de ánimo. A día de hoy, la militancia está totalmente desconcertada y sin saber a qué carta quedarse, sobre todo por falta de información y porque nadie le pide nada. Del PP no sé tampoco nada ni he visto anunciado nada. Me extraña que no realicen ningún acto. De momento son solo las pancartas las que lucen al viento los nombres de los dos grandes partidos. Acaso sea suficiente porque, como decía alguien, tendría bemoles que, después de la legislatura que llevamos, no tuviera todo el mundo suficientes elementos de juicio como para depositar su voto con claridad.
Mientras tanto, como para llenar hueco, alusiones a la violencia de género, en un día aciago y desgraciado. Cuando se aprobó la ley, ya tuve ocasión de comentar algo sobre el asunto. El asunto es más complejo que lo que pueda recoger una ley o un reglamento; tiene que ver con la cultura, con la escala de valores, con la historia, con la concepción de vida, con el sentido de propiedad, con la religión, con... Menos mal que parece que al menos esto no nos lo echamos unos a otros a la cara. O al menos no del todo.

martes, 26 de febrero de 2008

DIARIO DE CAMPAÑA 5

Debate sobre el debate. Sociológicamente este es el verdadero debate. Yo me quedé sentado mirando cómo uno y otro se explicaban, o intentaban hacerlo. Algunas notas a vuelapluma: a) Como esperaba, nada especialmente nuevo; b)Demasiado encorsetado todo y con escasa agilidad; c) Rajoy posee agilidad mental y discursiva, y eso siempre pega bien en un debate; d) Zapatero sigue teniendo temple y eso, a medida que pasa el tiempo, le favorece; e) Todo se le fue a Rajoy en acusaciones al presidente sobre la legislatura que ahora termina. Esto no está mal, pero esperaba propuestas por ambas partes. Un razonamiento se completa decubriendo fallos y proponiendo posibilidades de cambio y de mejora; f) En cuanto se la deja suelta, la cabra tira al monte, y Rajoy se manifestó a veces con una crueldad gratuita que a mí me desagrada; g) Todas las encuestas dan ganador a Zapatero, incluso las de los medios de la derecha (hasta las del Mundo y la COPE), algo debe de indicar esa tendencia; h) Me sigo reafirmando en lo mismo, con independencia del ganador de turno: nadie tendría que ir a tumbar a nadie ni a hacer morder el polvo a nadie, sino sencillamente a exponer ideas y programas, o sea formas menos malas de gobernar un país; i) Espero que en el debate segundo se esmeren un poco más en las propuestas de futuro; j) Me sigue despertando más confianza la serenidad de Zapatero y menos esa falsa seguridad de Rajoy...
He hojeado algunos medios de la derecha y, a pesar de las encuestas, no dan su brazo a torcer y siguen sacando la cara por su preferido. Ellos sabrán por qué; seguramente porque tienen que dar satisfacción a sus clientes, que quieren lo que quieren. Nos empeñamos en ver las opiniones al margen de la venta de los medios y seguramente este es un error imperdonable. Hasta ese nivel caen las verdades y las opiniones, hasta el de la venta de números y poco más.
Sigo pensando que, aunque solo fuera por lo novedoso, vendería, y mucho, una opción de análisis desde la serenidad y la calma, viendo que nada hay absoluto, que todo el mundo tiene parte de razón y de sinrazón, que no por mucho levantar la voz se tiene más razón, que la visión tiene que ser comunitaria o no podrá ser nunca del todo, que la demagogia no termina de convencer ni de vender salvo en un primer impulso, que habría que empujar a cualquier gobernante a poner siempre su cargo en cuarentena y a entender que, lo mismo que ellos, existen en capacidad y ganas muchos otros que lo harían al menos tan bien o tan mal, que todo pasa y todo queda, pero lo suyo es pasar, pasar haciendo caminos... Tendrían que leer un poco más a Machado y a Mairena: se le bajarían pronto los humos.
Pues ya, ya pasó todo, el primer debate. Pronto llegará el segundo, y después el día de las votaciones, y el del escrutinio, y el de los ganadores y el de los perdedores, y seguirá la vida, y seguiremos todos como siempre en estas coordenadas del tiempo y del espacio en que habitamos, mirando a todas partes sorprendidos de tantas tonterías y pequeñeces, así, en un quita y pon de cielo y tierra, y con la primavera pisándonos los pies con sus perfumes. "Apártalos, Amado, que voy de vuelo".

lunes, 25 de febrero de 2008

DIARIO DE CAMPAÑA 4

Con el respeto que públicamente profeso a las imágenes que aquí cuelgo de Manolo, continúo sumando líneas de escritura que quieren se mi reflejo de aquello que veo y oigo, de lo que siento y pienso. Y lo hago desde Béjar, esta ciudad estrecha en la que habito. Dicen que viajar enseña mucho. Será verdad. Pero no estoy seguro de que siempre sea de este modo. El pensamiento viaja, como viaja la imaginación, en trenes velocísimos. Va y viene, se extiende y se encoge, planifica, se duerme, se adecenta, a veces se equivoca. Para ello no siempre es necesario que uno vaya a bañarse a las playas de otros mares. No seré más explícito, no debo serlo.

Es el día del debate. Día grande en campaña, de los señalados con cruz roja. Media campaña es esto; la otra media lo será el otro debate. Leo y no paro la cantidad de menudencias que han acordado los dos grandes partidos para que este sumulacro de debate pueda llevarse a cabo. Hasta a cincuenta acuerdos han llegado los representantes. Entre ellos algunos tan peregrinos como el tamaño de la silla, la luz, la duración de los planos, el número de asesores y las veces que estos pueden hablar con los candidatos... Los candidatos cuidan sus vestimentas, el color de sus corbatas, el tono, la velocidad, la dirección de la mirada... Por supuesto, todo lo importante está regulado: tiempos, temas, réplicas, dúplicas, orden... La madre que los trajo al mundo. ¿Dónde está la espontaneidad del debate? ¿Qué se puede esperar que no sea conocido por todos? De este modo, nadie puede ganar el debate, como mucho perderlo por simples convencionalismos.
Ya he dejado dicho antes que, en los tiempos que corren, todo está ya contado y recontado de manera directa o por los medios de comunicación. Vivimos en una sociedad mediática y nada se le puede escapar a estos poderosos medios, que son los que, día a día, van marcando la pauta para todos nosotros. Cuanto menos espontáneo sea, menos jugoso resultará; cuanto más se escondan los protagonistas y menos se manifiesten como son, menos verosímil y honrado resultará todo.
Pero los debates son más jugosos en las segundas partes. Y las segundas partes son las que sirven de mesa en la que degluten los leones su parte de botín, aquella en la que los comentaristas se afanan en marcar los territorios de ganadores y de perdedores. Cuando la lid queda en tablas o algo parecido, se les queda una cara como de resabiados que no pueden con ella. Lo que ellos siempre piden es la victoria rotunda de uno de los contendientes y la derrota humillante del contrario. Es entonces cuando la épica y hasta los instintos más bajos se sacian y se explayan. No hay debate sin encuesta posterior que reparta trofeos y vergüenzas. Me pregunto con insistencia qué sentido tendrá esto de los ganadores y de los perdedores, de los buenos y de los malos, de los listos y de los torpes. ¿Pero es que los contendientes no van a ser lo mismo un minuto antes del debate que un minuto después? ¿Un sistema de intervención pública va a ser peor o mejor porque su representante gane una discusión? ¿Acaso se deshacen las desigualdades sociales porque gane el debate el representante de la izquierda o de la derecha? A otro con esa filfa, a robar a Sierra Morena.
Que vengan los debates, que en ellos reine la cordura, que nadie sea humillado ni nadie se erija en vencedor de nada, que sigan siendo las ideas las que florezcan y las que nos guíen, y que el buen "rollete" nos siga acercando y haciendo convivir en armonía. Fale.

domingo, 24 de febrero de 2008

DIARIO DE CAMPAÑA 3


Primer fin de semana de campaña. En estos casos se solían intensificar los mensajes y se explicitaban símbolos o presencias de personajes y de militantes por las calles. En Béjar -sospecho que en otros lugares sucede algo parecido- no hay nada que altere el ambiente. Hay algún partido principal que apenas si ha pegado en los paneles las fotografías de sus candidatos, quizás para que no sean pasto precipitado de la lluvia o de los tirones. De modo que nada diría que estamos en período electoral. El primer día de campaña me invitaron a la pegada simbólica de carteles. No asistí por diversas razones. Pero es que nada es necesario ni importante. ¿De qué pueden servir unas decenas de fotografías en los paneles al lado de cualquier imagen trasladada desde la televisión de un mitin con miles de personas?
España entera duerme en las mañanas de los domingos, serena y apacigua la resaca de sueño de la semana y del sábado, y prepara las madrugadas de los días siguientes. En Salamanca el PSOE ya ha celebrado su principal acto de campaña. Llegará al día 9 como desinflado, como de vuelta de todo. Del PP no sé nada ni espero saberlo, aunque sé que pelea cada voto como si le fuera en ello la vida. En realidad le va. Cuando el fin es ganar o fracasar, los medios se hacen prioritarios al fin y se desarrollan a costa de lo que sea; por eso ese trasiego sin descanso hasta el último aliento.
Desde la calma de este domingo sigo pensando que casi todo está ya dicho y que la gente lo debe de tener bastante claro. Sería un signo de serenidad y de madurez democrática. Nadie se puede travestir ahora sin caer en el ridículo.
A pesar de todo -encuestas dixerunt-, se prepara el debate de mañana como si del combate del siglo se tratara. Otra equivocación. Es verdad que llegará mucho más que todos los demás mítines juntos, pero como todo se vaya a tener que decidir por las palabras medidas y condicionadas de una hora o de hora y media, vaya una falta de solidez la nuestra y la de nuestro sistema. Dicen que los aspirantes se lo preparan concienzudamente. No está mal que suden la camiseta pero no sé muy bien para qué. Que no somos tontos del todo.
Y, a pesar de todo, no me parece bien pensar que todo es inútil. Estamos en la ceremonia de la confusión, pero también en el período en el que se manifiesta mejor que nunca que la convivencia es cosa de todos y que nuestra participación es importante y necesaria. Aunque sea para buscar el mal menor, que no es poco.

sábado, 23 de febrero de 2008

DIARIO DE CAMPAÑA 2

Día 2
Las caravanas están en marcha. Toda una parafernalia de medios y resortes siguiendo las actividades de los llamados líderes hasta el último detalle. Todo se escudriña, al menor descuido surge un titular que llevarse a la boca para mojar pan y llenar páginas. De cualquier descuido se hace un mundo que se explota hasta la náusea. Siempre los medios de comunicación al fondo. ¿Por qué no certificar que el ser humano, cualquiera, también estos llamados líderes -qué imbecilidad-, se equivocan, usan las palabras desde la miseria de las mismas, esbozan intenciones pero no las concretan sencillamente porque no se puede, apuntan pero no disparan porque las decisiones corresponden a cada persona y cada entidad es poseedora de sus responsabilidades, y no dan a concocer y a jurar que una convivencia la hacen las personas en grupo y no un puñadito elegido de exploradores mentales? De caulquier salvador, líbranos, Señor. De los medios de comunicación y de sus titulares, líbranos siempre, también en caso de duda.
En el segundo día todavía dan la impresión de que todos los cuarteles andan como al verlas venir y en el genérico; después, cada día será el día de algo. Como si de una feria se tratara. Acaso no es otra cosa. Y en este genérico, cada uno desempeña su función: el que presenta balance con su botella medio llena, y el aspirante con su botella medio vacía. Me parece que en este terreno tiene más que perder la oposición, sobre todo porque se tiene que mover en el terreno negativo que no es donde reside precisamente el optimismo. Si se desborda el catastrofismo, entonces lo que ronda es el ridículo, el miedo y el mal real que se puede producir en la confianza de las personas para su convivencia. Siempre la botella está en término medio, cuando aún no se ha bebido y cuando la borrachera se ha generalizado. Está en la propia definición, habría que darlo por hecho. Jugar entonces a la serenidad y al sosiego termina calando mucho más que poner explosivos y dinamitar la montaña.
Da la impresión de que el PP anda jugando la baza de la sonrisa y de la calma en Rajoy. Estupendo. Lo malo es que llega demasiado tarde y, cuando los contrastes entre una etapa y otra son tan estridentes, aparece enseguida la figura de la insinceridad.
Todavía no se han tirado demasiadas tartas a las caras del contrario. Mejor que no lo hagan. El mismo día del arranque del espectáculo tuvimos un debate entre Solbes y Pizarro. Diálogo entre caballeros. Ojalá fueran todos así. Muchos medios -otra vez los medios, sobre todo los de la derecha- se quejan de esta actitud reservona -su natural es el ataco, derribo, venzo y mando y ordeno- e incluso alguien se escuda en la posible pena de Pizarro ante la dificultad visual de Solbes. Así anda el patio. Ya vendrán otros debates. Ojalá todos mantuvieran el tono de este. No será fácil. Mañana será otro día.
El circo sigue. Ojalá dure mucho el número risueño de los payasos.