Los fines de semana son propicios para que entren en mi cuerpo otras sensaciones más diversas y menos repetidas. Hay más tiempo y menos obligaciones, se detiene uno más en el periódico, se contemplan otras imágenes, se abren los sentidos a otras experiencias. Normalmente anda uno engolfado en los asuntos más próximos, esos que nos imponen a su antojo los medios de comunicación y que ponen ante nosotros los ciclos diarios.
Recojo de este fin de semana el siguiente contraste: Mientras que medio mundo anda buscando a una niña llamada Madeleine, que desapareció en Portugal en el verano, esa época en la que los tigres de papel no tienen comida fácil que llevarse a la boca y explotan hasta la desvergüenza lo que les haya caído por allí, en Bagdad mueren a diario muchísimos niños de hambre y de enfermedad, en muchos países africanos el sida despelleja a la mitad de la población, o en no sé qué islas de oriente mucha gente se almacena para dejarse morir de la lepra en manos de otros que sencillamente la acompañan y comparten las horas y los días.Por aquí andamos buscándole tres pies al gato de las fiestas patronales o nos angustiamos con cualquier minucia que elevamos a categoría nacional o de champions league. Qué gilipollas, con perdón.
Todo esto me supone desasosiego, inquietud y mala conciencia, me deja como con ganas de darle una patada a todo y gritar más fuerte la mierda en la que nos movemos, el nivel de egoísmo en el que escondemos nuestras razones y la falsedad continua en la que actuamos en el día a día. ¿De qué sirven los tres sonetos que compuse ayer si sigue todo igual? ¿Para qué el experimento de poema con las preposiciones como anáfora y vértebra? Puaff.
En el intento de arreglo de esas situaciones que he apuntado, veo a muchísimas personas de la llamada iglesia. Ninguna de la jerarquía, todas de las bases, ninguna preocupada de la Educación para la Ciudadanía y todas de rehacer la vida desquiciada de tantos seres; ninguno preparando manifestaciones por Madrid y encauzando las pretensiones de los poderosos y sí todas procurando tejer comunidades humanas en las que lo que cuente sea el ser humano.
Este mundo nuestro es tan manifiestamente mejorable, que hasta Franco si viviera le pondría un pantano de regadío.
Menos mal que la lluvia y la temperatura otoñal me animan a arrimarme a la ropa, en una sensación física que tanto me gusta.
domingo, 30 de septiembre de 2007
viernes, 28 de septiembre de 2007
HÉROES DE LA LIBERTAD
Qué expresión tan rimbombante. Se utiliza en Béjar para denominar a un grupo de personas que, en la revolución de 1868, la llamada La Gloriosa, dio su vida en defensa de la libertad, en una de las entradas a la ciudad, precisamente la zona denominada la Puerta de la Villa. Desde hace mucho tiempo, se venía pidiendo al Ayuntamiento que diera realce a esta efeméride. No había demasiado interés por parte de la derecha. Las razones tal vez se le alcancen a cualquiera. Ahora parece que el PSOE anda con ganas de revitalizar la conmemoración. Hoy mismo han descubierto una placa en la calle y creo que han realizado un acto cívico y público. Bien por la idea aunque yo cada día me sienta más desplazado de muchas cosas. Acudí a las cinco de la tarde al lugar atendiendo a un anuncio que había escuchado por la mañana. Solo vi los preparativos. La puntualidad brillaba por su ausencia. Como casi siempre en esta sociedad. Algunos tal vez piensen que no hay otras tareas que realizar, tal vez porque ellos no las han tenido o acaso no las han atendido. No sé en qué habrá quedado el festejo. Además, a mí nadie me ha encargado nada ni me ha avisado de nada.
Pocas fechas históricas hay en esta ciudad estrecha tan llamativas como esta del 28 de septiembre de 1868. Entonces sí que se luchó y de veras por defender la legalidad y las ideas un poquito más avanzadas de la época. Hay, sin embargo, tantas ocasiones en las que ha sucedido lo contrario... De ahí le vienen a Béjar varios de los títulos que supongo que muestra con orgullo.
Bien por el impulso a esta celebración, a pesar de todo.
Las personas que lucharon y perdieron la vida son llamadas liberales. ¿Habrá otra palabra tan prostituida desde entonces para acá? ¿Qué tienen que ver los que ahora se llaman a sí mismos liberales con los primeros de la constitución de Cádiz, o estos de la Gloriosa? La palabra es un arma peligrosa y puede engañarnos a todos. Cuidado con ella. Hoy los nombres de algunos lugares bejaranos suenan un poco más afinados: Calle 28 de Septiembre; Calle 29 de Agosto; Puente de Alcolea; Víctor Gorzo... Hoy la ciudad es un poco más ancha y luminosa.
Pocas fechas históricas hay en esta ciudad estrecha tan llamativas como esta del 28 de septiembre de 1868. Entonces sí que se luchó y de veras por defender la legalidad y las ideas un poquito más avanzadas de la época. Hay, sin embargo, tantas ocasiones en las que ha sucedido lo contrario... De ahí le vienen a Béjar varios de los títulos que supongo que muestra con orgullo.
Bien por el impulso a esta celebración, a pesar de todo.
Las personas que lucharon y perdieron la vida son llamadas liberales. ¿Habrá otra palabra tan prostituida desde entonces para acá? ¿Qué tienen que ver los que ahora se llaman a sí mismos liberales con los primeros de la constitución de Cádiz, o estos de la Gloriosa? La palabra es un arma peligrosa y puede engañarnos a todos. Cuidado con ella. Hoy los nombres de algunos lugares bejaranos suenan un poco más afinados: Calle 28 de Septiembre; Calle 29 de Agosto; Puente de Alcolea; Víctor Gorzo... Hoy la ciudad es un poco más ancha y luminosa.
jueves, 27 de septiembre de 2007
NEMO PROFETA IN TERRA
Creo que la frasecita tiene su intríngulis y su mucha parte de verdad. Casi todos tendemos a dar importancia a todo aquello que nos viene de fuera y a dejar en stand by lo que nos rodea; como si lo tuviéramos ahí a disposición y presto para echar mano de ello en cualquier momento y, por tanto, no hiciera falta considerarlo. Me parece una injusticia muy notable.
Alguna razón tiene que haber para que esto se cumpla con tanta frecuencia y con tanta evidencia. Seguramente todo lo que es novedoso, o en su caso raro, por poco repetido, nos vislumbre y nos atraiga con los señuelos de la novedad. Acaso. Pero somos muy injustos y muy poco razonables.
Seguramente yo también me deje fácilmente llevar por el vislumbre de lo alejado, aunqe he pensado muchas veces en lo arbitrario que resulta. Y lo hacemos en tantas ocasiones... Lo hacíamos en la edad del pavo cuando cualquier muchacho o cualquier muchacha que procedía de otro lugar estaba dotado para nosotros de un plus positivo sin sentido; lo hacíamos cuando íbamos a la universidad y volvíamos a casa, como si hubiéramos descubierto el nuevo mundo; lo hacemos con cualquier amistad que ande lejos frente a las que nos rozan a diario; lo hacemos cuando juzgamos una creación lejana frente a una cercana;lo repetimos cuando reverenciamos, o casi, a gente que tiene puestos públicos y nos olvidamos de los valores del hombre de a pie; lo hacemos... casi siempre.
Y al lado tenemos a los que nos soportan, al lado tenemos a todos aquellos con los que compartimos día a día, gozo a gozo y dolor a dolor; al aldo tenemos a gente con enorme valía velada por la repetición y la evidencia continua; al lado tenemos a los que nos configuran como seres pues en ellos somos y en ellos estamos; al lado se mueve la gente que es como nosotros, gente a la que vamos a acudir en los momentos de necesidad, que siempre serán muchos; al lado están nuestras cosas, las que más nos tendrían que interesar.
Creo que soy relativamente consciente de este hecho y que tengo mucho que mejorar en su tratamiento´. Me duelen ciertas actuaciones que no entiendo, algunas en gente de la que espero siempre bastante más.
Lo que sucede en el nivel individual se reproduce en el nivel colectivo. Un ejemplo: ¿Cuántas personas y grupos de personas existen en la ciudad de Béjar sin ser "explotadas" para la comunidad en todos los niveles? Considerad el nivel cultural por ejemplo y decidid. Y lo mismo el musical, el político o cualquier otro. Incluso el familiar o el de las amistades.
Y todo ello sin aldeanismo y sin miradas tontas al hombligo.
Alguna razón tiene que haber para que esto se cumpla con tanta frecuencia y con tanta evidencia. Seguramente todo lo que es novedoso, o en su caso raro, por poco repetido, nos vislumbre y nos atraiga con los señuelos de la novedad. Acaso. Pero somos muy injustos y muy poco razonables.
Seguramente yo también me deje fácilmente llevar por el vislumbre de lo alejado, aunqe he pensado muchas veces en lo arbitrario que resulta. Y lo hacemos en tantas ocasiones... Lo hacíamos en la edad del pavo cuando cualquier muchacho o cualquier muchacha que procedía de otro lugar estaba dotado para nosotros de un plus positivo sin sentido; lo hacíamos cuando íbamos a la universidad y volvíamos a casa, como si hubiéramos descubierto el nuevo mundo; lo hacemos con cualquier amistad que ande lejos frente a las que nos rozan a diario; lo hacemos cuando juzgamos una creación lejana frente a una cercana;lo repetimos cuando reverenciamos, o casi, a gente que tiene puestos públicos y nos olvidamos de los valores del hombre de a pie; lo hacemos... casi siempre.
Y al lado tenemos a los que nos soportan, al lado tenemos a todos aquellos con los que compartimos día a día, gozo a gozo y dolor a dolor; al aldo tenemos a gente con enorme valía velada por la repetición y la evidencia continua; al lado tenemos a los que nos configuran como seres pues en ellos somos y en ellos estamos; al lado se mueve la gente que es como nosotros, gente a la que vamos a acudir en los momentos de necesidad, que siempre serán muchos; al lado están nuestras cosas, las que más nos tendrían que interesar.
Creo que soy relativamente consciente de este hecho y que tengo mucho que mejorar en su tratamiento´. Me duelen ciertas actuaciones que no entiendo, algunas en gente de la que espero siempre bastante más.
Lo que sucede en el nivel individual se reproduce en el nivel colectivo. Un ejemplo: ¿Cuántas personas y grupos de personas existen en la ciudad de Béjar sin ser "explotadas" para la comunidad en todos los niveles? Considerad el nivel cultural por ejemplo y decidid. Y lo mismo el musical, el político o cualquier otro. Incluso el familiar o el de las amistades.
Y todo ello sin aldeanismo y sin miradas tontas al hombligo.
miércoles, 26 de septiembre de 2007
SIN CONCIERTO
Así me he quedado yo hoy, compuesto y sin novia. Hace exactamente dos semanas que no publico en El Adelanto y lo echo de menos. Mi último artículo lo dediqué a la gira de esos dos locos canallas cantautores que andan de gira por ahí, revolviendo sensaciones y provocando a la rebelión de la sensibilidad. A estas horas, cuando escribo estas líneas ( mi blog anda descarrilado en su horario), están dando su concierto en Salamanca. Y yo sin entradas y aquí recordando. A ellos y a todos los que están allí, porque este tipo de música, que se concibe desde la soledad, después se proclama y se goza desde la compañía y desde la solidaridad. Qué envidia. Solo soy ahora del coro que se siente lejos y cerca a la vez.
Los cantautores -!cuántas veces lo habré dicho!- son un poquito mi salsa musical de siempre. Si me sacan de ellos, me quedo huérfano y desvalido; con ellos he compartido muchas horas y sus canciones me han supuesto siempre una dosis de sensibilidad y de vida.
Como no puedo estar en el concierto -este sí que es concierto y no los que perpetran casi todos esos que dicen que se ponen "en concierto"-, me iré a escuchar alguna de sus canciones. Estáis invitados.
Los cantautores -!cuántas veces lo habré dicho!- son un poquito mi salsa musical de siempre. Si me sacan de ellos, me quedo huérfano y desvalido; con ellos he compartido muchas horas y sus canciones me han supuesto siempre una dosis de sensibilidad y de vida.
Como no puedo estar en el concierto -este sí que es concierto y no los que perpetran casi todos esos que dicen que se ponen "en concierto"-, me iré a escuchar alguna de sus canciones. Estáis invitados.
martes, 25 de septiembre de 2007
MISCELÁNEA
Conocí no hace mucho los diarios de Sylvia Plath. En ellos descubrí el espíritu de un alma atormentada y entregada a la vida y a la creación literaria con pasión. Ahora leo su "Ariel" como muestra expresiva de su mejor poesía. No es la creación que más me entusiasma, lo debo confesar. A veces me parece la suma de una serie de imágenes unidas por conexiones muy débiles. En ese laberinto me pierdo y no me encuentro; o al menos no me encuentro demasiado a gusto. Otras veces, por el contrario, creo hallarme en la otra esquina, ante una poesía que roza el prosaísmo. Y es que tengo que reconocer que a mí la poesía me gusta que tenga encarndura, que desdibuje siempre una tímida historia contada de otra manera pero que se vislumbra en el fondo del escenario. Seguramente en este caso acentúe la incomprensión el hecho de que la leo traducida del inglés y, si ya la traducción es imposible, la diferencia de culturas ( en el caso de Sylvia, americana e inglesa a medias) puede hacer el resto. En fin, solo hago confesión de algunas primeras sensaciones, que no son tan positivas como las que me dejó su íntimo diario.
Por la misma vía (gracias, Comendador) me llega "La musa de los muchachos", de Estratón de Sardes, poeta griego, una antología de poesía paidófila. Se trata de poemas breves, casi epigramáticos, en los que se viene a reflejar un panorama de este subgénero en la creación clásica. A mí me resultan mucho más actuales precisamente por la inmediatez que transmiten y por la frescura que alientan. La poesía clásica está muy alejada de la concepción actual, pero yo me sigo quedando con un elemento que me parece esencial todavía hoy. Me refiero al ritmo, al ritmo fónico, tan abandonado y a veces tan maltratado. La permisión y hasta la exlatación de la pederastia en Grecia y en Roma nos puede sonar a cuerno quemado, pero ahí está y no debe ser negada. Frente al rechazo actual, entonces se entendía incluso como una especie de protección hacia el menor que incluía la enseñanza y la transmisión de valores; nada que ver con el abuso por el abuso inmediato que hoy se describe. Existía entonces una concepción del hecho mucho más cultural y social. Cómo cambian los tiempos y las culturas. Conviene, entonces, no hacer comparaciones sin tener en cuenta el cambio radical en las variables. Por cierto, leo en algún sitio que hasta el cuarenta por ciento de los varones han tenido alguna vez algún inicio de atracción sexual masculina. Me pongo el cinturón de castidad para salir a la calle.
N.B. En un muchacho que apenas silabea se concentra todo un comentario de texto de las desigualdades sociales y de la mentira y pantomima en que nos movemos. Como para aplicar el principio liberal de sálvese quien pueda. Ya, ya.
Por la misma vía (gracias, Comendador) me llega "La musa de los muchachos", de Estratón de Sardes, poeta griego, una antología de poesía paidófila. Se trata de poemas breves, casi epigramáticos, en los que se viene a reflejar un panorama de este subgénero en la creación clásica. A mí me resultan mucho más actuales precisamente por la inmediatez que transmiten y por la frescura que alientan. La poesía clásica está muy alejada de la concepción actual, pero yo me sigo quedando con un elemento que me parece esencial todavía hoy. Me refiero al ritmo, al ritmo fónico, tan abandonado y a veces tan maltratado. La permisión y hasta la exlatación de la pederastia en Grecia y en Roma nos puede sonar a cuerno quemado, pero ahí está y no debe ser negada. Frente al rechazo actual, entonces se entendía incluso como una especie de protección hacia el menor que incluía la enseñanza y la transmisión de valores; nada que ver con el abuso por el abuso inmediato que hoy se describe. Existía entonces una concepción del hecho mucho más cultural y social. Cómo cambian los tiempos y las culturas. Conviene, entonces, no hacer comparaciones sin tener en cuenta el cambio radical en las variables. Por cierto, leo en algún sitio que hasta el cuarenta por ciento de los varones han tenido alguna vez algún inicio de atracción sexual masculina. Me pongo el cinturón de castidad para salir a la calle.
N.B. En un muchacho que apenas silabea se concentra todo un comentario de texto de las desigualdades sociales y de la mentira y pantomima en que nos movemos. Como para aplicar el principio liberal de sálvese quien pueda. Ya, ya.
lunes, 24 de septiembre de 2007
LAICISMO Y RELIGIÓN
Menuda murga la de los medios de comunicación con esto de la famosa asignatura. No paran, no descansan, ya estamos esperando que salgan a la calle, que tomen la Gran Vía y la Castellana, que llenen las carreteras de autobuses rezando el rosario mientras piensan cómo invertir en bolsa el lunes siguiente, que salgan por la calle con el cilicio del escándalo a cuestas. Todo este personal argumenta que estamos en un Estado aconfesional y no en uno laico. Qué semánticos se nos ponen y qué melindrosos. Podríamos encontrar matices diferenciadores entre ambos términos hasta conceder más concreción al segundo que al primero, pero,en el fondo, comparten lo esencial para el caso: "la independencia del Estado de cualquier organización o confesión religiosa". Y de lo laico al laicismo como doctrina. ¿Qué otra cosa se puede pedir a un Estado moderno y democrático? Lo paradójico del asunto es que a todo este atajo de talibanes habría que hacerles entender que, desde un Estado laico es desde donde mejor se defiende la libertad de religión. Claro que, para ello, hay que estar dispuesto a que otros defiendan otra posibilidades desde otros parámetros; y esto, desde los monoteísmos, es tarea harto difícil.
A ver si lo resumo. a)Reconocer que la tradición religiosa ha servido de cohesión entre comunidades a lo largo de la Historia es obligado. Esto no significa que la tal cohesión se haya hecho bien o menos bien, pero este ha sido un factor importantísimo en las comunidades occidentales. Y en las demás. b) Las iglesias oficiales han sido las encargadas de dar bulas de moral y de interpretarla; como si la razón no tuviera capacidad para crear una moral racional: qué cachondos. Por eso, en cuanto se extiende la moral civil, nos salen con la monserga de que no hay valores; para ver si pueden volver al púlpito o a los idearios como únicos focos de "luz". c) Las creencias religiosas son derechos de quienes las asumen pero nunca obligación ni imposición para nadie. Por eso es fundamental que se tolere la existencia de diversas religiones. Ya me contará quien pueda cómo se come eso desde los monoteísmos. Ahí le han dado, como decía el anuncio. d) Desde las religiones (púlpitos, templos, clases...) se puede decretar lo que es pecado pero no lo que es delito. El delito es un concepto civil y lo proclaman las sociedades por acuerdo de sus miembros. Y e) Lo más importante: Cuando hay colisión entre criterio religioso y criterio civil, NUNCA puede prevalecer el criterio religioso, pues este pertenece al ámbito privado. ¿Se entiende ahora por qué, por ejemplo, la religión tiene que ir fuera del ámbito académico público, donde hay que enseñar elementos que se puedan comprobar desde la razón?
Si nos moviéramos en un Estado laico, la supervivencia de las distintas religiones, sometidas a estas premisas anteriores, estaría totalmente asegurada. Me parece, no obstante, que hay un grupo grande de personas que no está demasiado dispuesta a someter a discusión este esquema porque tal vez lo que defiende son otros privilegios sencillamente intolerables en en el S XXI.
A ver si cambia el tiempo porque este sol me tiene monopolizado y algunas de mis lecturas de los últimos días me retienen en un ámbito del que quiero salir ya. Vale.
A ver si lo resumo. a)Reconocer que la tradición religiosa ha servido de cohesión entre comunidades a lo largo de la Historia es obligado. Esto no significa que la tal cohesión se haya hecho bien o menos bien, pero este ha sido un factor importantísimo en las comunidades occidentales. Y en las demás. b) Las iglesias oficiales han sido las encargadas de dar bulas de moral y de interpretarla; como si la razón no tuviera capacidad para crear una moral racional: qué cachondos. Por eso, en cuanto se extiende la moral civil, nos salen con la monserga de que no hay valores; para ver si pueden volver al púlpito o a los idearios como únicos focos de "luz". c) Las creencias religiosas son derechos de quienes las asumen pero nunca obligación ni imposición para nadie. Por eso es fundamental que se tolere la existencia de diversas religiones. Ya me contará quien pueda cómo se come eso desde los monoteísmos. Ahí le han dado, como decía el anuncio. d) Desde las religiones (púlpitos, templos, clases...) se puede decretar lo que es pecado pero no lo que es delito. El delito es un concepto civil y lo proclaman las sociedades por acuerdo de sus miembros. Y e) Lo más importante: Cuando hay colisión entre criterio religioso y criterio civil, NUNCA puede prevalecer el criterio religioso, pues este pertenece al ámbito privado. ¿Se entiende ahora por qué, por ejemplo, la religión tiene que ir fuera del ámbito académico público, donde hay que enseñar elementos que se puedan comprobar desde la razón?
Si nos moviéramos en un Estado laico, la supervivencia de las distintas religiones, sometidas a estas premisas anteriores, estaría totalmente asegurada. Me parece, no obstante, que hay un grupo grande de personas que no está demasiado dispuesta a someter a discusión este esquema porque tal vez lo que defiende son otros privilegios sencillamente intolerables en en el S XXI.
A ver si cambia el tiempo porque este sol me tiene monopolizado y algunas de mis lecturas de los últimos días me retienen en un ámbito del que quiero salir ya. Vale.
domingo, 23 de septiembre de 2007
"CUANTO PEOR, MEJOR"
Es esta una frase clásica que tendría que ser reconocida por los más interesados en el devenir de las ideas sociales; la empleaban mucho los comunistas para ejemplificar que, cuanto peor le fuera al sistema capitalista, mejores condiciones se presentarían para la extensión de sus ideas sociales. Hoy no se repite la frase pero sí, y de qué manera, el sentido de la misma. Lo hacen los sujetos de la derecha para señalar el regocijo que les causa que existan muestras de declive en la economía -único mundo que, al parecer, les interesa-. Hay una diferencia que no me perdonaría señalar: mientras que los comunistas lo hacían como puro análisis de la realidad, estos lo expresan con el júbilo de quien parece que se sube al séptimo cielo con solo atisbar la posibilidad de que se produzca, como con la risa floja del que anda agazapado detrás de la piedra para disparar por la espalda.
Repaso los medios de masas de la derecha (¿Hay alguno que no sea en el fondo de derechas?)y cualquier señal la convierten en pura epifanía gloriosa del desastre, cualquier indicio lo adelantan como realidad ineludible, cualquier gasto social lo aseguran como despilfarro. ¿Pero estos miserables qué esperan de un Gobierno que se declara socialista, que se dedique a llenar la cuenta corriente explotando a los ciudadanos? Naturalmente, piden lo que ellos harían y hacen con sus empresas. De modo que, si hay superávit, lo ahorran y lo invierten en nuevos negocios. Como si esto de la nación -aquí sí que hay que emplear nación y querer lo que significa el término- fuera una fábrica con una cuenta de beneficios y unos obreros dispuestos siempre a ser explotados como forma de que crezca la empresa. Cuando la colectividad tiene solvencia, hay que distribuir, y cuando no la tiene también hay que distribuir las cargas. Eso es socializar y socialismo. ¿Alguna vez han visto a estos profetas del apocalipsis suplicar que los Gobiernos no intervengan cuando un banco anda mal de fondos. No, por Dios; entonces se le "inyectan" miles de millones al enfermo de los impuestos de todos los contribuyentes de a pie y a curar al pobrecito, o sea, todos pendientes de que nos e acatarre el poderoso, y cuando se va a repartir alguna migaja al que menos tiene, a poner el grito en el cielo. La madre que los parió. Tras todas estas protestas actuales, no hay asuntos económicos, o al menos no fundamentalmente, lo que hay detrás son concepciones políticas y aplicaciones de privilegios. !Y tratan de disfrazarlo de teoría! Anda y que les den.
Mientras tanto el Gobierno anda encogido, como asustado y dando un pasito adelante y cuatro o cinco para atrás. ¿Para qué quiero yo un Gobierno si no es para redistribuir entre los más necesitados lo que los poderosos no sueltan ni a tiros, con la legión de abogados y falsos intérpretes de la legalidad que tienen a su servicio? ¿Pero estos tíos de qué van? ¿Por qué no se escucha ni una sola voz cuando se dan las cuentas de resultados de las grandes corporaciones y resultan ser escandalosas en beneficios? Entonces lo que vemos son aplausos hasta con las orejas. Y ahora todos con la voz lastimera, en un ay de agonía y en una sonrisa de connivencia en cuanto aparece cualquier nube en el horizonte. !Y estos son los que dicen querer a España! !Manda cojones! Y perdón por el desahogo. Los altavoces los tienen ellos, las razones aspiramos a tenerlas al menos un poco compartidas. Conmigo que no cuenten para reírme de lo que vaya bien en mi comunidad, sobre todo si lo que se aumenta es gasto social y aspira a favorecer a quien más lo necesita. En la palabra los esperamos, en las urnas también. Patrioteros, más que patrioteros.
Repaso los medios de masas de la derecha (¿Hay alguno que no sea en el fondo de derechas?)y cualquier señal la convierten en pura epifanía gloriosa del desastre, cualquier indicio lo adelantan como realidad ineludible, cualquier gasto social lo aseguran como despilfarro. ¿Pero estos miserables qué esperan de un Gobierno que se declara socialista, que se dedique a llenar la cuenta corriente explotando a los ciudadanos? Naturalmente, piden lo que ellos harían y hacen con sus empresas. De modo que, si hay superávit, lo ahorran y lo invierten en nuevos negocios. Como si esto de la nación -aquí sí que hay que emplear nación y querer lo que significa el término- fuera una fábrica con una cuenta de beneficios y unos obreros dispuestos siempre a ser explotados como forma de que crezca la empresa. Cuando la colectividad tiene solvencia, hay que distribuir, y cuando no la tiene también hay que distribuir las cargas. Eso es socializar y socialismo. ¿Alguna vez han visto a estos profetas del apocalipsis suplicar que los Gobiernos no intervengan cuando un banco anda mal de fondos. No, por Dios; entonces se le "inyectan" miles de millones al enfermo de los impuestos de todos los contribuyentes de a pie y a curar al pobrecito, o sea, todos pendientes de que nos e acatarre el poderoso, y cuando se va a repartir alguna migaja al que menos tiene, a poner el grito en el cielo. La madre que los parió. Tras todas estas protestas actuales, no hay asuntos económicos, o al menos no fundamentalmente, lo que hay detrás son concepciones políticas y aplicaciones de privilegios. !Y tratan de disfrazarlo de teoría! Anda y que les den.
Mientras tanto el Gobierno anda encogido, como asustado y dando un pasito adelante y cuatro o cinco para atrás. ¿Para qué quiero yo un Gobierno si no es para redistribuir entre los más necesitados lo que los poderosos no sueltan ni a tiros, con la legión de abogados y falsos intérpretes de la legalidad que tienen a su servicio? ¿Pero estos tíos de qué van? ¿Por qué no se escucha ni una sola voz cuando se dan las cuentas de resultados de las grandes corporaciones y resultan ser escandalosas en beneficios? Entonces lo que vemos son aplausos hasta con las orejas. Y ahora todos con la voz lastimera, en un ay de agonía y en una sonrisa de connivencia en cuanto aparece cualquier nube en el horizonte. !Y estos son los que dicen querer a España! !Manda cojones! Y perdón por el desahogo. Los altavoces los tienen ellos, las razones aspiramos a tenerlas al menos un poco compartidas. Conmigo que no cuenten para reírme de lo que vaya bien en mi comunidad, sobre todo si lo que se aumenta es gasto social y aspira a favorecer a quien más lo necesita. En la palabra los esperamos, en las urnas también. Patrioteros, más que patrioteros.
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