miércoles, 29 de septiembre de 2010

HUELGA GENERAL

Suenan ecos de huelga, o de no huelga, por todas partes. Es 29 S. Hay huelga general.
Son algo más de las diez de la mañana y leo algunas informaciones acerca del desarrollo de esta huelga que, para bien o para mal, tendría que suponer un aldabonazo importante en la convivencia de esta comunidad.

Creo que, una vez más, casi todos entran al trapo de la discusión de la derecha: el asunto del éxito o el fracaso numérico de la huelga. Hace poco tiempo se desarrolló en Francia una huelga general que secundaron, según las cifras más extendidas, menos del treinta por ciento de los trabajadores. En términos generales, la prensa española señaló la cifra como un éxito de la convocatoria. ¿Se producirá hoy la misma calificación si los números son similares?

Los medios de comunicación. Ah, los medios. Otra vez los medios. He creído asistir en las últimas semanas -esa ha sido mi percepción- a un linchamiento de la función de los sindicatos de clase y hasta de su existencia. Naturalmente, lo ha hecho la derecha desde sus medios y desde sus periodistas, que son prácticamente todos. Anoche presencié la última perla. Cuando aún no era media noche, se informaba en directo -VEO 7-
de que un piquete había arrollado a una persona. Era la prueba del nueve para demostrar la violencia de los piquetes y de los sindicatos. La realidad era exactamente la contraria: un componente de un piquete había sido arrollado cuando desempeñaba sus labores. El moderador, tan moderado él, no tuvo ni la ocurrencia de pedir disculpas. Y así hasta criminalizarlo todo.

Pero, sea como sea, lo que más me preocupa es que la propia izquierda entre al trapo de éxitos y de fracasos numéricos. Esto hay que dejárselo para la derecha. Al fin y al cabo, esa es su manera de proceder: ganar o perder, triunfar o fracasar, no tener ideología sino tener intereses, y dejar por el camino perdidos a todos lo que no sean triunfadores.

Es verdad que el número es importante, pero ¿deja de ser buena o mala una reforma laboral porque secunden la huelga más o menos trabajadores? ¿No hay que analizar las condiciones en las que se ha planteado la huelga? ¿Es que no hay montones de trabajadores que no secundan la huelga o bien porque no se lo pueden permitir o porque piensan que no es la mejor forma ni el mejor momento? ¿Qué pobreza mental es esa de medir todo desde los números? Volvemos a hacer bueno aquel pensamiento de la derecha según el cual “todo lo que no son cuentas (de resultados, se entiende) son cuentos”.

No podemos ser tan torpes, no podemos deshumanizar al ser humano, no tenemos derecho a desposeerlo de sus herramientas de pensamiento, no tenemos el privilegio de jibarizar la mente humana para convertirla en almacén de estadísticas. El ser humano es razón y sentimiento, no solo comercio y mercado. Y mucho menos mercadeo. Mañana, cuando todo el mundo vuelva a sus horarios, la justicia y la injusticia volverán a estar en las esquinas mirándonos de frente mientras nosotros torcemos la vista con la vergüenza del egoísmo y de la insolidaridad. De modo que deberíamos olvidarnos de titulares escandalosos y volver a la discusión de la bondad o maldad de las cosas, en este caso de la política social de este gobierno, que, por momentos, parece que se ha olvidado de su procedencia y de su ideología.

No me gustan nada las huelgas, el país pierde mucho dinero con un día de huelga de este tipo, quiero ser siempre un ser de palabra y de entendimiento, no de enfrentamiento, no tengo ninguna seguridad de que, comenzado el siglo veintiuno, la mejor manera de zanjar las diferencias de criterio sea la huelga general…

Pero me siento solidario con los sindicatos de izquierda porque, con todos los peros que se quieran arrimar, y serán muchos, creo que siguen siendo la conciencia social de aquel segmento de la población que goza de menos derechos, que son un grito en el corazón de todo aquel que quiera entender que una cosa es la libertad teórica y otra la libertad real de cada día, que no todo el mundo llega de la misma manera a fin de mes, que sigue en pie el axioma de que todos somos iguales como seres humanos, que la riqueza y la pobreza la producimos entre todos y que debe repercutir en todos de manera justa y solidaria, que hay que seguir teniendo sentido social, coño, que los ajustes sociales los pagan siempre los mismos y no hay razón que justifique esta ignominia.

Y de la misma manera que estoy moralmente con las organizaciones sindicales de izquierda que han convocado la huelga, les agradezco su templanza durante estos últimos años de crisis, porque, frente a lo que vocifera la derecha, han demostrado que sus intereses iban más allá de sus narices y que su comprensión tiene que ver con el análisis de que la crisis procede de donde procede y la ha provocado un sistema financiero y comercial que es absolutamente insostenible.

Me gustaría -ya se ve qué anticuado soy- que estos sindicatos fueran más ideologizados, que asentaran más sus acciones en ideas generales, en solidaridad comunitaria, en justicia social. Y que lo proclamen con toda la energía. Esa tiene que ser su fuerza y su energía. Los otros, los corporativos, que se separen y que muestren sus intereses particulares y que defiendan a sus afiliados frente al resto del mundo. Allá ellos.

Me acercaré a la Corredera, donde hay una convocatoria para las doce de esta mañana. Lo haré como muestra de mi apoyo a esta idea general de que los más desvalidos de la comunidad no deben ser siempre los paganos de las dificultades. En los asuntos particulares ya me pierdo.

Resumiré lo que, al fin y al cabo, entiendo que es la vida. Algo así como una carrera con obstáculos. Si no salimos todos de la misma meta (igualdad de oportunidades), todo el camino es sencillamente una mentira espantosa; si no prestamos todos el mismo esfuerzo en saltar todos esos obstáculos que la vida nos presenta, no podemos pedir los mismos privilegios. La primera parte es la izquierda; la segunda, la derecha. Nadie me negará que, al menos cronológicamente, la primera condición es anterior. Prefiero, en la duda, quedarme con el primer intento. Pues eso.

martes, 28 de septiembre de 2010

PUES OTRALUZ MÁS CLARA YA NO ARDE

PUES OTRA LUZ MÁS CLARA YA NO ARDE

Mientras por imitar a Garcilaso,
egregio vate clásico y moderno,
le pongo hermosa cara a este soneto
y robo este momento del fracaso;

mientras que miro al cielo por si acaso
Góngora vuelve con su fino acento
a quemar las sonrisas y lamentos
que tiene recogidos el Parnaso;

gozaré los calores de la tarde,
cantaré los sonidos del silencio
pues otra luz más clara ya no arde:

es evidente que ha pasado el tiempo
del gusto, del olfato y de la vista
y todo es nada, ausencia, cero, huida.

lunes, 27 de septiembre de 2010

HABEMUS DOCTOREM

Lo comentábamos en el viaje de vuelta y me lo volvía a decir mi hermana por teléfono: Ojalá los fines de semana fueran al menos la mitad de productivos que el último.

Salimos de casa el viernes con el ánimo entero de ver graduarse a nuestro hijo como nuevo doctor. DOCTOR INGENIERO INFORMÁTICO. Uf, cómo suena. Y todo fue a pedir de boca y a gusto del más exigente. Un paseo previo un poquito nerviosos en espera de que se llegara la hora para entrar a la sala de grados de la Universidad. Después, todo solemnidad y rito. Estas ceremonias son siempre así y a los más próximos no nos desagrada esta liturgia ya tan antigua y a veces un poquito rancia.

Llegó la hora decisiva, la de la faena académica. Toda la plana mayor de la institución académica se había dado cita: rectora, vicerrectores, decano, compañeros, familiares… Yo estaba nervioso; soy el padre, ¿cómo no iba a estarlo? Pero Miguel Ángel se arrancó con tono medido, sin ningún titubeo, haciéndome caso a la retirada de las muletillas, con aplomo, con ayuda de gestos y en una exposición limpísima que hasta los más legos en la materia podíamos seguir. Y se me fueron los nervios. La sala era un silencio mirando hacia el vértice en el que el doctorando seguía brillantemente su exposición. El tribunal plegó enseguida velas y apenas apuntaba algún detalle; su atención también estaba ya concentrada en la exposición y en el desarrollo del sistema informático que allí se estaba presentando.

Con el tiempo medido, con el tono compuesto, en el ritmo adecuado y con la fuerza de quien está seguro de lo que hace, el doctorando terminó su exposición. Para entonces yo estaba embelesado: soy su padre.

Quedaba una segunda parte que, en condiciones teóricas, siempre debería resultar un poco más comprometida: la de las preguntas del tribunal. La exposición de una tesis se tiene preparada y se entiende que se ha ensayado; las preguntas posteriores no tienen preparación posible. Se hicieron varias por parte de todos los miembros del tribunal, pero todas estaban precedidas de felicitaciones al doctorando por lo que había expuesto antes. Creo -me gustaría que no me pudiera la pasión de padre- que las respuestas estuvieron bastante por encima de las preguntas, que de nuevo Miguel Ángel estuvo seguro y convencido, que abrió más posibilidades que las que mostraba el tribunal y que, en definitiva, no solo demostró que dominaba el tema de la tesis sino que dominaba las materias próximas a ella. Estoy seguro de que, en esa segunda parte, Miguel Ángel se ganó no solo al tribunal incondicionalmente sino a todos sus compañeros porque demostró -esto me parece más importante que la propia tesis- que es una persona competente y que se le puede asignar cualquier responsabilidad. Espero que esto se note en el futuro.

Entre elogios del tribunal y de algunos presentes en la sala, se cerró la presencia de los asistentes. El jurado tenía que deliberar. Poco había que deliberar y poco se deliberó pues en muy escasos minutos volvimos a la sala. Se leyó el acta de resolución y se calificó con la máxima nota la tesis. Sobresaliente Cum Laude. Nuevo Doctor. Aplausos generales. Felicitaciones. Intercambio de saludos. Charla distendida. Aperitivos a gogó a cargo del padre del doctorando que se gastó el dinero con sumo gusto. Alguna lagrimilla en la cara de los padres del doctorando. Y contento general. Después, esos asuntos protocolarios de las comidas…

Sé que hay hechos en la vida mucho más importantes que el grado que consiguió Miguel Ángel el viernes, por ejemplo algo tan aparentemente insignificante como ser buena persona. Se lo recordé a mi hijo en público y en privado. También lo hago aquí porque estoy convencido de ello. Me parece que ya lo es y que lo seguirá siendo. Mi orgullo vendrá más por esta ladera que por la otra. Le recordé también -y le recuerdo- que nada vale nada si no está un poco al servicio del bienestar de todos, si no ayuda a que la existencia de la comunidad se haga un poquito más llevadera desde un grado razonable de justicia social. Creo que lo sabe desde siempre y espero que se esforzará para hacerlo realidad. Al fin y al cabo -y no está mal para el contexto-, “al atardecer de la vida, te examinarán del amor”. Y en ese examen hay que intentar también obtener una excelente calificación.

En fin, que el viernes fui padre orgullosísimo, que se me cayó la babita y que pasé un día inolvidable. Me brotan como fuentes muchas más consideraciones, pero este espacio me basta.

Porque también fue Sara, tan ajena al barullo, tan pizpireta, tan guapísima, tan lista ya, tan centro de toda reunión, tan cara de pilla, tan juguetona, tan inocente, tan…

Y más tarde en Madrid, mi hermana y su familia, las compras, los paseos, el Brujo, el mejor juglar de España, los bullicios de siempre, el sol hermoso del otoño en el Pardo…
Y la vuelta hacia Béjar, con nueva parada en Ávila para reposar tanta tensión. Miguel Ángel estaba cansadito. Soltaba su tensión en armonía. Yo me volví gozoso hacia estas tierras altas. Esta mañana respiraba hondo por mis pinos mirando a las montañas.

sábado, 25 de septiembre de 2010

PARA EL NUEVO DOCTOR DE LAS CUADRÍCULAS

PARA EL NUEVO DOCTOR DE LAS CUADRÍCULAS MIGUEL ÁNGEL GUTIÉRREZ GARCÍA

Dejó de ser el tiempo de la espera,
luz en aurora y sentimiento tenso,
para salir a proclamar que hay mundo
desde la luz que acaso le prestemos.

En un camino lento y solitario,
titubeos y dudas disfrazados
por muchas estaciones del camino,
supiste dibujar, casi en silencio,
un esquema ordenado
de lógica y verdad.

Igitur, gaudeamus por este nuevo VITOR,
loores al doctor de las cuadrículas,
que abra escuela y enseñe la libertad al mundo.
Magister in excelsis, et, iuvenes dum sumus,
audeamus nos sapere eloquentiae lectionem.

Et "vivat academia" que acoge profesores
con la mirada al viento de las necesidades
de todos los que animan el camino
de la luz, del amor, de la justicia.

Grqatias agimus tibi,
Merci bien, Miguel Ángel,
Thank you for my big family,
Gracias por la alegría que compartes
con los que más te quieren en la vida.

Fue una mañana en Ávila, en otoño,
veinticuatro, septiembre, dos mil diez.
Y Sara dormitaba dulcemente.

N.B. Mañana diré más.

viernes, 24 de septiembre de 2010

MIL ENTRADAS: GRACIAS POR ESTAR AHÍ

Y parece que fue ayer. Cuando esta mañana fui a colgar mi entrada del día en mi página de internet, mi marcador de entradas marcaba exactamente el número 1000 (mil). Nada menos que mil veces me he asomado a esta ventana, ya tan familiar para mí.

Recuerdo que me acababan de invitar amablemente (o sea, a echarme) a dejar mis colaboraciones en El Adelanto, ese periódico de Salamanca que se ha convertido en mal competidor de la misma línea editorial que los otros dos, es decir, de escopeta de repetición de los sectores más rancios y conservadores de esta provincia que, por momentos, uno cree que anda anclada en toros, funcionarios y grupos eclesiales como únicas opciones.

Se me cerraba una puerta que me gustaba porque suponía una oportunidad de decir alguna cosa y de despertar alguna conciencia. Quedé contento de aquel periodo. Pero fue lo que fue.

Enseguida me prepararon (Felipe fue el animador) un blog y comencé a asomarme a él casi diariamente. Como era mi blog, las cortapisas aparentemente eran menos; eran las que yo mismo quisiera imponerme. Afirmar que no hay ninguna no responde a la verdad, pero es también real que se pueden controlar mucho mejor.

Desde el principio me propuse que cualquier ´entrada ´ respondiera a un propósito: rescatar al menos un ratito de reflexión acerca de lo que se me antojara. De ese modo, si bien era y es verdad que todo cabe en el blog, no es menos cierto que no cabe de cualquier manera; solo debería tener cabida si superaba el grado de la descripción para adentrarse en el de la reflexión, por pequeña que esta fuera. Por ejemplo, de nada me servía contar que había hecho un viaje si no era para pensar si tenía algún simbolismo por el cambio de espacios o por la presencia de personas nuevas, por ejemplo. Cada cual hace en sus salidas al público lo que quiere, y todo será respetable, pero confieso cuál ha sido y sigue siendo mi intención.
Seguro que no lo habré conseguido siempre; casi lo doy por hecho, pero ese era y sigue siendo mi interés.

Realmente, lo que se ha convertido en más complicado es seleccionar un hecho que sirva para esa traslación, para esa superación de la descripción. Una vez encontrado, todo resulta más sencillo, pues se trata de desarrollar, con mayor o menor fortuna, esos hechos en forma de sensación e idea.

Sigo siendo muy elemental en los asuntos informáticos. No sé, por ejemplo, cuántas personas visitan esta ventana. Tengo que confesar que me gustaría que lo hiciera gente; pero enseguida confesaré que no es lo que más me quita el sueño. El blog está concebido -pido perdón por ello- primero para mí mismo, después para mi familia y amigos y, con la misma cordialidad, pero después, para cualquiera que quiera compartir algunos hechos y, sobre todo, contrastar algunas ideas.

Sé que, si algún valor tiene, este se hará más sólido con el paso del tiempo, cuando el dedo no impida ver la luna y cuando la perspectiva ofrezca una vista más panorámica.

El formato de blog es, literaria y temporalmente, muy nuevo. Creo, sin embargo, que en este tiempo tan reducido se ha volcado en él más literatura que en el resto de la Historia y en todos los formatos juntos. Seguramente se trata ya del formato de creación por excelencia de nuestros días.

Yo he volcado en él prosa pero también verso. Y he querido que siempre la prosa y el verso se manifestaran en cierto tono lírico. Por eso, hay prosa narrativa, descripción de hechos, pero hay también mucha prosa lírica y mucha poesía lírica. Seguramente habré publicado -no llevo la cuenta- más de cien poemas.

Mis entradas tienen base en el texto casi exclusivamente. A veces algún amigo, y yo mismo, hemos adornado el texto con fotografías, pero no han sido muchas. La elección no es ni mejor ni peor, es la que es.

Tiendo a que las entradas cumplan el espacio de una página más o menos, por lo que puedo calcular que la extensión en texto será de unas mil páginas. ¿Cuántas se podrán salvar de la quema porque formalmente superen un análisis sencillo y benévolo y porque hayan invitado y sigan invitando a reflexionar? Esta es la pregunta del millón. Con que se salvaran algunas, acaso me podría dar por satisfecho.

Como los apoyos a los textos, las contestaciones, las lecturas y los juicios son cosa de todos, no solo del autor, el blog termina siendo un poco de todo el mundo. Así lo siento, aunque sea el motor del mismo.

Algo sí es ya seguro: Quien quiera saber algo de mí, o mejor, de mi forma de ver la vida -acaso sea lo mismo- puede bucear en esta habitación, a la que se entra por esta ventana. Por ahí encontrará, según los ratos, a un observador dudoso, embelesado, enfadado, gruñón, jubiloso y casi siempre deseoso de que la vida se supere a sí misma hacia algo mejor. Bueno, esto es lo que creo yo, que también me adentraré por la ventana de vez en cuando.

¿Cuánto tiempo durará la proyección en pantalla? ¿Serán otros mil días? Cuán largo me lo fiáis. En todo caso, ya vamos por algo más de mil. Como si esto fuera aquello de las mil y una noches. GRACIAS A TODOS POR ESTAR AHÍ.

jueves, 23 de septiembre de 2010

MEMORIA DE VALERO (y V)

ALBORADAS QUE YA NO SE CANTAN

(A San Andrés)

De los doce Apóstoles
de que fueron a la guerra,
San André fuer el primero
el que juró la bandera.

De los doce Apóstoles
después que Cristo murió,
San Andrés fuer el primero
que martirios padeció.

Y por estos Mayordomos… (estribillo como en las otras alboradas).

ALBORADA DE NAVIDAD:
Hoy nació temblando el “yelo”
aquel cordero humanado,
el que todopoderoso
el que todo lo ha criado.

Los pastores y zagales
viendo al Rey Niño en Belén,
desnudito entre las pajas
cama le quieren hacer.

Y a los vuestros Mayordomos… (estribillo como en las otras alboradas).

ALBORADA DE AÑO NUEVO:
La primera sangre
que el Niño principió a derramar,
cuando mañanitas de Año Nuevo,
cuando lo “circunciliaron”.

Si vos han “circunciliado”
mañanitas de Año Nuevo,
gran dolor habréis pasado,
gran dolor y gran tormento.

Hoy es tu día,
día de Año Nuevo,
hoy es tu día,
día de Jesús bueno,
hoy se celebran las fiestas
en el alto Imperio.

Y por estos Mayordomos… (estribillo como en las otras alboradas).

ALBORADA DE SANTA ÁGUEDA:
A vos, Águeda divina,
os cantamos los elogios,
y para mayor acierto
que atiendan vuestros devotos.

Qué contenta y qué gozosa
estaba Águeda al mirar
que la llevan a la cárcel
y la van a aprisionar.

Mándanle cortar los pechos
Y Águeda le respondió:
córtalos, no te detengas,
que otros me dará mi Dios.

Qué dolor y qué tormento
aquella Santa pasó,
cuando aquel fiero Ministro
el primer pecho cortó.

Bajó San Pedro del Cielo
en figura de hombre humano,
a curarle las heridas
que le han hecho los tiranos.

Y por estos Mayordomos
que vos sirven con gran celo,
Dios le dé mucha salud
y después la gloria en premio.

“EL CRECE”
Una costumbre típica de este pueblo y de loor a los recién casados es cantarle el “Crece”.
La noche de la boda, al terminar de cenar, salen los amigos de los novios y toda la juventud y cierran la puerta. La seña que indica que van a comenzar a cantar el “Crece” es el estampido de un cohete; los que quedan en casa se asoman a las ventanas.
La música es semejante a la de las alboradas.
La letra es esta:

Crece, pampanito, crece,
encima de este tejado,
así “creza” la nobleza
de los recién casados.

El novio le da a la novia
un anillo de oro fino
y ella le da su firmeza
que vale más que el anillo.

Quién tuviera una aceituna,
aunque fuera cordobesa,
para darle a la madrina
que está sentada a la mesa.

Al recoger los cuchillos
y al redoblar los manteles,
ya habréis cenado, señores,,
buen provecho le haga a ustedes.

No sé cómo no florecen
las piedras de aquesta calle,
regándolas quien las riega,
barriéndolas quien las barre.

Ábrenos la puerta, novio,
si nos la quieres abrir,
que vienen los tus amigos
a despedirse de ti.

Al terminar de cantar tiran cohetes y aun tiros, y el novio abre la puerta para que entren, y cuando se hace con gusto la boda por ambas partes, preparan una mesa bien adornada con dulces y botellas y, claro está, toman, beben, se charla y hacen chistes; luego salen con los novios y el tamboril cantando pasacalles, y cuando se cansan vuelven a tomar y a beber más y algunas veces así pasan la noche sin dejar nada a los novios para que nos e acuesten."

N.B. No me atrevo a cerrar esta copia sin “corregir” el estribillo de las alboradas. Podría quedar así: “Y a los vuestros mayordomos, / que vos cuidan con gran celo, / Dios les dé mucha salud / y después la gloria en premio.” Se mantienen las formas “los vuestros” y “vos” por populares, pero se corrige la concordancia para el sentido de toda la oración.

Pues esto es algo de mi pueblo. Todavía recuerdo la última vez que canté la alborada de San Valerio. Lo hice con Nena, con mi hermano Leopoldo y con Pilar. Estábamos solos en medio de la plaza. Tal vez serían las tres o las cuatro de la madrugada. Por la mañana, el día de la fiesta, nevó todo lo que quedaba de blanco en el cielo. Pero al fiesta siguió como si no hubiera ocurrido nada.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

MEMORIA DE VALERO (IV)

DEVOCIONES ESPECIALES DE ALGUNOS SANTOS:

ALBORADAS DE VALERO: Algunas conservan la tradición y siguen cantándose como en tiempo de nuestros abuelos, entre ellas las de San Valerio y Nuestra Señora de las Candelas. Las otras restantes han perdido la fama y costumbres antiguas y han dejado de cantarlas; sentimos que se pierdan y olviden estas sanas y antiguas costumbres. Ya dijo Balmes: “Quitad la virtud y las costumbres sanas y fomentaréis del vicio”.

En las vísperas de las alboradas se usa y se hace con regocijo y alegría que el Mayordomo convide a un grupo de jóvenes de ambos sexos de los que mejor cantan en el pueblo, luego a familiares y amistades.

Estos invitados llevan almireces, tapaderas y otros hierros, yendo a casa del Mayordomo a reunirse sobre las once de la noche; a esta hora sale también el tamboril tocando yn pasacalle, yendo a casa del Mayordomo a reunirse con los invitados. En el espacio de tiempo hasta que llega la hora de la alborada, los Mayordomos tienen que estar continuamente obsequiando a los reunidos con dulces típicos (mantecados), vinos generosos y tabaco. La alegría y el alboroto son en general muy animados y grandes. De una a dos salen cantando diversos cantares y tocando los instrumentos por varias calles, no dejando dormir al pueblo y volviendo de vez en cuando a tomar algo a casa del Mayordomo.

Antes de amanecer echan las campanas a vuelo y lanzan al aire gran cantidad de cohetes y bombas que anuncian el comienzo de la alborada. A la puerta del Mayordomo la cantan la primera vez, después tienen sitios destinados para pararse y volver a cantarla; cada vez que la cantan indican que empieza al lanzar un cohete para que los de las campanas las dejen de tocar mientras se canta, parándose toda clase de instrumentos menos el tamboril que acompaña muy suavemente; al terminar tiran dos cohetes y comienzan otra vez a tocar las campanas, los distintos instrumentos y toda clase de ruidos cantando distintos cantares a pleno pulmón y generalmente con gran orden. Al terminar vuelven a la casa del Mayordomo a tomar más dulces; dan el parabién y enhorabuena a los que mejor han cantado y se despiden deseándose salud.

La música de la alborada es agradable, es una reminiscencia de estilo árabe, mezcla con melodías tradicionales.

He aquí la letra:

ALBORADA DE SAN VALERIO:
San Valerio, Obispo y pastor
y patrón de nuestra Iglesia,
que por ser Santo alcanzó
la mitra de gloria eterna.

La renta de su obispado
la reparte con grandeza
a los pobres más mendigos
con grande “manifacencia”.

A vos bendito Valerio
bien podéis estar contento,
porque estáis en compañía
del Divino Sacramento.

Y por estos Mayordomos
que vos sirven con gran celo,
Dios le de mucha salud
y después la gloria en premio.

ALBORADA DE LAS CANDELAS:

Hoy, día de las Candelas,
sale el sol entre dos rayos,
dos “aureles” que le cubren
a la Virgen del Rosario.

Hoy, día de las Candelas,
María a misa salió,
cumplidos cuarenta días
de su purificación,

Y para salir a misa
la Madre del Redentor;
y para salir a misa
dos tortolitas llevó,
que se usaba en aquel tiempo
ofrecerlas al Señor.

Y por estos Mayordomos
que vos sirven con gran celo,
Dios le dé mucha salud
y después la gloria en premio.